lunes, 16 de marzo de 2009

“La Otredad: Mal necesario de las sociedades postmodernas”


El ser humano moderno, vive una etapa de ruptura entre lo real y lo imaginado. Frente a esto su identidad tambalea entre ser, pertenecer, aparentar, representar. Desde este punto de vista, acogiendo ideas de Octavio Paz, la otredad es una manera de autodefinición.
“Al hablar de la distancia que separa al uno del otro, debemos considerar el paso inicial. Reconocer la existencia de mi semejante, de la presencia que me permite tomar conciencia de mi individualidad; ver de frente al extraño a partir del cual me descubro y en oposición al cual mi ser {…}” (Flores)
En general, el compararse para descubrirse, es un proceso natural del proceso del ser humano. Sin embargo, el problema radica en que esta necesidad de ver a alguien más como a un ‘otro’ se ha visto también utilizada por los medios de comunicación, más específicamente, las Industrias Culturales, para fines de lucro.
“Karl Marx establece una ruptura con respecto al paradigma científico-filosófico, que puede interpretarse como un incipiente tratamiento de la otredad, en tanto considera que los procesos de producción material influyen en la configuración de las concepciones teóricas de la “realidad”. Esto significa que todo aquello representado por los individuos, incluso lo que piensan y expresan en el trato con los demás individuos, es producido directamente por su vida material.” (Glugielmi)
Lo expuesto arriba puede verse reflejado en la sociedad ecuatoriana de manera clara en los videos del Cholito, Moti, y Mi Recinto. Estos son la evidencia de esa visión del ‘otro’ no desde su propia perspectiva, sino desde el punto de vista de otro hegemónico (la burguesía de la que habla Marx). No se puede negar que Ecuador sigue siendo aún una nación regida por la separación entre clases sociales. Como en muchas sociedades occidentales, los medios de comunicación son parte fuerte de ese poder de clases, por ende poseen la potestad de hacer pública o no una “verdad”. Son ellos los que siguen alimentando los estereotipos del pasado, con un toque un tanto más postmoderno, pues todos los videos recurren a la parodia para presentar al ‘diferente’. Por este motivo es bastante fácil cuestionar si lo que uno está viendo es real. Puedo comparar la situación actual con otro momento histórico, en el siglo pasado surge dentro del Arte Ecuatoriano, una especie de Movimiento Indigenista, en el cual los artistas, como Camilo Egas, intentaban denunciar por medio de sus obras la precaria situación en la que vivían los indígenas en el país. Aunque su intención fue ‘buena’, su objetivo no se cumplió, ya que muchos cayeron en la idealización, romantizando con su subjetividad lo que ellos creían que era la vida del otro indígena. Con lo que concluyo: No es posible reflejar la realidad del otro, simplemente porque esa realidad nos es ajena, por ende, está sujeta a demasiadas interpretaciones.
En cuanto a la vestimenta utilizada en los videos, esta sirve como un vehículo para que el espectador instantáneamente clasifique el otro dentro de una de las categorías estereotipadas que nos han enseñado desde la niñez. Recurriendo a la cita utilizada por Marx, todo aquello representado por los individuos, incluso lo que piensan y expresan en el trato con los demás individuos, es producido directamente por su vida material: la indumentaria. Esta vendría a representar todo ese bagaje material que nos define y nos hace pertenecientes a un grupo (o subcultura) determinados.
¿La otredad como un mal necesario?
Lamentablemente sí, porque dentro de toda esa incertidumbre de querer ser uno mismo y no caer dentro de la pluralidad, necesitamos algo o alguien que nos defina. No obstante, considero bastante injusto que sea tan limitada la perspectiva que tenemos de realidad. Esto no se convierte en nada más que un círculo vicioso, me defino a través de la categorización del otro, sin embargo mi categorización del otro parte de cómo yo mismo lo defino, no de su propia definición. La verdadera pregunta sería ¿quién soy yo?, no ¿quién es él? Dejemos que cada uno hable por sí mismo.

Bibliografía:
Flores, Ociel. Oralidad y Comunicación. Agosto 1999. 16 03 2008 .

Glugielmi, Flavio Iván. Construcción de la otredad en la filosofía contemporánea. 16 03 2008 .